
En el complicado mundo de los contratos y compromisos legales, las cláusulas arbitrales surgen como alternativas de resolución de disputas, problemas o controversias. Son estipulaciones establecidas, usualmente, en contratos y son cada vez más utilizadas extendiendo sus beneficios más allá del ámbito comercial.
Las cláusulas arbitrales, anticipan cualquier conflicto emergente de un contrato, brindando a las partes la opción de esquivar los tribunales ordinarios y someterse a la decisión de árbitros o tribunal arbitral. Su eficacia se expande y alcanza ámbitos como; las relaciones de copropietarios en condominios y asociaciones civiles como; colegios de profesionales, fundaciones, gremios, etc.

En este proceso, las partes involucradas en el contrato son los actores principales, y quien percibe incumplimiento inicia el arbitraje. Además, la cláusula permite acordar la forma de selección de árbitros, basándose en criterios clave como experiencia, imparcialidad y conocimientos relevantes. Y para garantizar objetividad, se recomienda pactar que el arbitraje sea administrado por un Centro de Arbitraje autorizado.
Con las cláusulas arbitrales, las partes se someten a un medio alternativo a la justicia ordinaria, esto ofrece rapidez, confidencialidad y flexibilidad, siendo un medio eficaz de resolución de conflictos. Sin embargo, la posibilidad de apelación ante la justicia ordinaria puede considerarse una desventaja, lo que quiere decir, que quienes pactaron para evitar la jurisdicción ordinaria, se verán sometidos de alguna manera a la revisión de un juez ordinario.
Cabe señalar que cualquier disputa que no esté expresamente prohibida por la Ley 708 es apta para ser resuelta mediante arbitraje, según lo establece la normativa. Asimismo, en un arbitraje, ambas partes se benefician, ya que obtienen una solución pronta en base a reglas y acuerdos establecidos en la cláusula o compromiso arbitral.

Uno de los principios establecidos en las normas que regulan el arbitraje es la voluntariedad, lo que requiere que las partes acudan libre y voluntariamente. Este principio persiste independientemente de la validez del contrato que lo contiene, es decir, que, si el contrato llegara a ser nulo, anulable, ineficaz o inválido por cualquier causa, tales aspectos no afectan la validez del compromiso arbitral y la cláusula arbitral pervive de forma autónoma e independiente, con relación a las demás estipulaciones de dicho contrato.
La claridad en el establecimiento de reglas y términos del compromiso es la piedra angular en las clausulas arbitrales. Por ejemplo, definir la naturaleza del arbitraje, si será institucional o ad hoc, si se llevará adelante conforme a las reglas jurídicas (arbitraje en derecho), o de acuerdo al leal saber y entender del árbitro o del tribunal (arbitraje en equidad). La asesoría legal se convierte en aliada vital al redactar o evaluar cláusulas arbitrales.
Estos aspectos, pueden tener un impacto significativo en cómo se resuelve la controversia, ante este contexto, ABEL Abogados te recomienda buscar asesoría legal especializada para la redacción y evaluación de las cláusulas arbitrales, ya que son herramientas valiosas para la resolución eficiente de disputas, y su correcta redacción y consideración de los detalles son esenciales y se tornan obligatorios.














